El Cafelito, lunes 7 de noviembre de 2022

En la madrugada del pasado 3 de noviembre quedaban exhumados de la basílica de la Macarena de Sevilla, tras 67 años allí reposando, los restos del ubriqueño Francisco Bohórquez Vecina, quien fuese auditor de guerra, organizador de los servicios jurídicos militares y firmando ejecuciones sumarias durante la Guerra Civil. Bohórquez Vecina fue hijo predilecto de la localidad y daba nombre a la actual calle del Perdón hasta 2006, cuando se le fueron retirados ambos honores a raíz de una moción presentada por Izquierda Unida. Este hecho ha servido este lunes, 7 de noviembre, como punto de partida en El Cafelito para hablar sobre la Ley de Memoria Democrática. En este sentido, tanto Isabel Carrasco como Manuel Mendoza han mostrado un mayor desacuerdo y han explicado que no entienden cómo puede pasar estas cosas a estas alturas. Hasta el punto de asegurar que “las exhumaciones no tienen sentido” y es un asunto que es “una tontería” ya que “había dos bandos y había muertos en ambos”. Sí se han mostrado partidarios de la retirada de la distinción de hijo predilecto, así como el nombre de la calle. Además, añadía Isabel Carrasco que “restituir el honor de las víctimas del franquismo está bien, pero también debería restituirse el de las de ETA.

Por su parte, Jorge Chacón ha explicado que la Ley de Memoria Histórica debería haberse creado hace muchos años. Para él, “no puede justificarse la masacre que el auditor Bohórquez firmaba a diario”, y sostiene que en durante el conflicto “no había dos bandos, sino que existía un gobierno legítimamente votado que fue atacado por unos ‘pistolos’”. Chacón subraya que restituir el honor y la tranquilidad de mucha gente no debe ser objeto de confrontación ni elemento que distorsione nada, sino que sirve para dar normalidad a situaciones que llevan mucho tiempo siendo anormales y calladas por un régimen. El motivo por el que se aborda ahora es porque “a nuestra democracia le faltó desde el inicio la valentía suficiente para decir estas cosas”.

Durante su intervención, Javier Cabezas ha recordado que fue bajo su mandato cuando se le quitó nombre a la calle y el título de hijo predilecto “después de 20 años de un gobierno socialista”. Para el exalcalde “es importante que tengamos memoria histórica y que ningún nacido con posterioridad a los hechos ignore lo que pasó”. Sin embargo, no le satisface porque cree que la ley se plantea como un ajuste de cuentas y añade que “el objetivo que más dignificaría esta ley es que se restituya el honor de aquellos que están en las cunetas, no que se saque de las basílicas a los que ya no están”. “En gran medida, esta ley está hecha con cierto afán revanchista y no pedagógico”, ha sentenciado.

El Cafelito del lunes, 7 de noviembre, con Jorge Chacón, Isabel Carrasco, Javier Cabezas y Manuel Mendoza.